Colonia Caroya enciende la Fogata más grande de Córdoba
El lunes 29 de junio se realizará la Fiesta de San Pedro y San Pablo, con el encendido de la tradicional fogata.
Este rito recuperado de las antiguas costumbres de los inmigrantes y que se repite, de manera ininterrumpida, hace 22 años, será en el Parque Bernardo Hughes, frente al Cementerio Municipal de Colonia Caroya -Calle 52 Norte, a tres lotes de la Av. San Martín-.
El evento comenzará a las 19, con espectáculos musicales y el tradicional ritual.
Participarán del encendido el Conjunto Caroyense de Danzas Italianas “Alegrîe”, que este año celebra 45 años; y el Centro Educativo San Martín, en el año del 125º Aniversario.
También habrá food truks; y se repartirá, gratuitamente, Tía María casero, vino caliente, batatas al rescoldo, pururú y galletas de novia y más.
Además, habrá un puesto de canje de figuritas del Mundial para compartir la pasión por el fútbol.
La entrada será libre y gratuita.
Historia y significado del “Pignarûl”
El “Pignarûl” es una antigua tradición de la región de Friuli-Venezia Giulia (Noreste de Italia), especialmente arraigada en las zonas rurales de Udine, heredada de la cultura Celta.
Su nombre deriva del friulano “pignarûl”, que hace referencia a una pila de leña o ramas secas que se quema formando una gran hoguera.
Este ritual ancestral tiene lugar cada 6 de enero, en ocasión de la Epifanía (Día de Reyes), aunque su origen se remonta a prácticas precristianas vinculadas a los ciclos agrícolas y la magia estacional.
El fuego del Pignarûl tiene un profundo significado simbólico. Según antiguas creencias, las llamas ahuyentaban los males, purificaban el alma y ayudaban a renacer con el ciclo natural.
Según la tradición popular, la dirección del humo y de las chispas del “pignarûl” servía para hacer predicciones sobre el año entrante. De ahí proviene el famoso proverbio friulano: “Se il fum al va a soreli a mont, cjape il sac e va pal mont; se il fum invezit al va de bande di soreli jevât, cjape il sac e va al marcjât” (Si el humo va hacia el oeste, toma el bolso y vete por el mundo; si el humo va hacia el este, toma el bolso y ve al mercado).
Con la llegada de los inmigrantes friulanos y vénetos a Colonia Caroya, muchas de las costumbres que traían fueron adaptadas al nuevo territorio.
La fogata pasó a realizarse cada 29 de junio, en conmemoración de San Pedro y San Pablo, patronos del pueblo: el primero considerado el primer Papa de la Iglesia Católica y el segundo, el gran Apóstol de los Gentiles.
Después de varios años en los que la tradición se perdió, fue recuperada en 2003 gracias al Proyecto 125, comisión organizadora de los festejos por el 125º aniversario de la ciudad.
Desde entonces, el evento se convirtió en una de las celebraciones más emblemáticas de la identidad caroyense, organizada actualmente por el Grupo Ducj Insieme en conjunto con la Parroquia Nuestra Señora del Monserrat y la Municipalidad.
